En Granada, dentro del recinto de La Alhambra y a tiro de piedra del Generalife, se encuentra ubicado el Restaurante Jardín Alberto, una empresa propiedad de las hermanas Carazo tras cuya hermosa fachada se ocultan las prácticas patronales más caciquiles. La violación sistemática de los derechos laborales que impera en el Sector de la Hostelería y en la propia empresa, llevó a parte de la plantilla a manifestar su disconformidad secundando la huelga sectorial este verano, cuando los pocos derechos que nos quedan se vieron amenazados por la postura de la patronal. Además, se constituyó la Sección Sindical del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT). La respuesta de la empresa, capitaneada por el Gerente, Francisco Píñar, ha consistido en despedir a todo trabajador contestatario y a eliminar la categoría de los “fijos-discontínuos” mediante licenciamientos ilegales.

Hace años que la casa familiar de las hermanas Carazo se convirtió en un restaurante “con encanto” aprovechando el privilegiado entorno en que se encuentra ubicada. Así se constituyó Mercasal Iniciativas S.L. que, además de la empresa de restauración, gestiona algunos alojamientos turísticos en cuevas. Desde entonces  la empresa ha ido viendo el ir y venir de trabajadores y trabajadoras, manteniendo una cierta estabilidad en los empleos, pero siempre incumpliendo la legislación laboral en materia de contratos (entre otras) y solamente con cierta presencia de los trabajadores “fijos-discontinuos”. Los “fijos-discontinuos” desempeñan sus funciones en los meses de temporada alta, a causa de la dependencia absoluta del turismo que vive el enclave de La Alhambra y en gran medida, toda la ciudad de Granada y que repercute de manera fundamental en las condiciones laborales que han de soportar los trabajadores y trabajadoras del sector de la Hostelería y el Turismo.

La organización patronal Federación Granadina de Hostelería y Turismo no padece ni ha padecido crisis alguna en los tiempos de “vacas flacas” que nos han impuesto vivir. Pese a ello, las condiciones laborales y salariales de los trabajadores y trabajadoras del sector han ido empeorando de manera muy acusada en los últimos diez años. Los más de 15.000 asalariados de la hostelería en toda la provincia granadina (cerca de 8.000 en la capital) enriquecen y llenan carteras y cuentas corrientes de sus patrones: entre ellos las hermanas Carazo. Falta de salidas a una situación insostenible y negativa de la Federación de Hostelería a negociar el Convenio Colectivo, forzando la finalización de su vigencia para condenarnos a unas condiciones laborales más leoninas si cabe y a negociar individualmente con cada empresa del sector. Esa la situación que desemboca en la convocatoria de una huelga de cuatro días para finales de agosto y las primeras semanas de septiembre.   Es entonces cuando un grupo de trabajadores se reúnen para determinar su posición ante el conflicto, que se concreta en que una parte de la plantilla secunda los paros. Se desatan, así, las hostilidades. Y como consecuencia del conflicto colectivo llega el primer despido, luego el segundo compañero es puesto en la calle (ambos afiliados al SAT). Pese a las gestiones efectuadas por parte de la Inspección de Trabajo, las hermanas Carazo y su gerente se cierran en banda ante cualquier solución dialogada y acometen y perpetran el tercer despido: el delegado sindical del SAT en la empresa. Dos semanas después llegarán más despidos y se liquida de facto la categoría de los trabajadores “fijos-discontinuos” de gran parte de la plantilla que aún continúa trabajando .

Desde el SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores ) no se va a permanecer con los brazos cruzados, y tras las denuncias de rigor; se diseña una ambiciosa campaña de acción sindical. El objetivo incondicional: la readmisión de nuestros compañeros y el resto de trabajadores en sus empleos. Invitamos a todas aquellas personas y colectivos que conciban la solidaridad como herramienta fundamental en defensa de nuestros derechos de clase  a que secunden las iniciativas que desde ahora iremos comunicando y a que difundan esta información.

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